El Museo de Manchester, una mezcla de naturaleza e historia

¿Cómo empezar a hablar de este museo? Si le preguntas a cualquier persona en Manchester que te haya una lista con los 3 museos que más les gusta de la ciudad, estoy seguro que este aparecería en todas ellas.

En este post recorreré lo que hay dentro de las antiguas paredes del museo de Manchester (o también llamado museo de la universidad). Cuando termines de leerlo te parecerá increíble que la entrada al museo sea gratuita.

Pero vamos a empezar como me gusta empezar a mí, con un poco de historia.

Historia del Museo de Manchester

El museo se fundó en 1821 con la compra de la colección de historia natural de un John Leigh Philips que debió ser un empresario con éxito en Manchester.

Desde ahí, la universidad fue adquiriendo más y más colecciones (O bien, fueron donadas) hasta que en 1888, el museo de Mánchester se inauguró para el público general. Por esa época su director era William Evans Hoyle. Este sí que es conocido. Fue un zoólogo importante que formó parte de la expedición albatros y la expedición británica a la Antártida junto con Ernest Shackleton.

El museo que data de 1875 es impresionante. Uno de esas fachadas que al mirar para arriba dices “Vaya trabajo tiene esto”. A día de hoy, no se puede apreciar mucho ya que la están limpiando y arreglando.

Antes de seguir, comentar que el museo a día de hoy consta de 2 edificios. Uno centrado en la historia y otro en las ciencias naturales.

¿Qué podemos ver en el Museo?

Pero vamos a centrarnos en lo que hay dentro. De todas formas no es mi labor aburriros con la historia.

Entramos por la nueva entrada. La original está cerrada. Nada más entrar, nos embriaga un olor a palomitas recién hechas que nos acompañará por gran parte de nuestra visita.

Oye está bien. Si alguien quiere palomitas puede mirar las cosas mientras come.

Primera parada. Como viene siendo habitual en los museos de Manchester, disponemos de taquillas para dejar chaquetas, mochilas o lo que sea. Son gratuitas.

En la planta de abajo encontraremos la cafetería, la tienda de regalos, la sala de las exposiciones temporales y al fondo a la izquierda la colección de bichos. Aunque esta sala normalmente la utilizan para los más pequeños.

En el momento de escribir este post. La exposición itinerante trata de animales momificados en Egipto. Ha conseguido bastantes premios, no te la pierdas.
En el museo se puede interactionar con las reliquias
Subiendo las escaleras es donde empieza el verdadero museo. Hay ascensores disponibles para la gente que no pueda subirlas. Todo está pensado.

Lo bueno de este tipo de museos es que tiene de todo. Se mezcla la historia con las ciencias naturales.

El edificio que estamos en estos momentos está dedicado a la historia.

Se mezclan artefactos arqueológicos, con antropología e una impresionante colección de arcos de guerra de todo el mundo y épocas.

Por supuesto, no debe faltar la parte de Egipto en Manchester tampoco. No resultará tan espectacular como el británico de Londres, pero el museo de Manchester también dispone una interesante colección.

Una colección de monedas que nos mostrarán la historia de la moneda completarán las exposiciones de este edificio.

El edificio de las ciencias naturales.

Existen 2 pasillos para ir al otro edificio. Igual ni te das cuenta cuando pasas..

En esta otra parte encontraremos una colección de animales disecados. Desde mamíferos hasta pájaros.

Pero lo más interesantes, lo que más gusta a los pequeños, son los enormes terrarios que se pueden encontrar. Serpientes, lagartos y ranitas vivas completan la colección destinada a los animales.

¿Puedes localizar las ranas más pequeñas?

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Os aseguro que pasaréis varios minutos en esta parte del museo.

Ya bajando hacia la parte más abajo del museo, nos adentramos en la sección de geología y fósiles.

¡Ey! una parada aquí.

Esqueleto de dinosaurio en el museo de Manchester
En este punto hay una maqueta (enorme) del sistema solar.

No me gusta que un museo aún muestre 9 planetas a día de hoy. Además como les señalé, solo uno de los planetas en la maqueta tiene anillos. Cuando a día de hoy se sabe que 4 de los planetas tienen anillos. Me parece un fallo muy grave para un museo.

Pero volvamos al tema. Aunque ya casi estamos.

Si estaís mirando los planetas (y pensando porque no hay anillos), mira a tu izquierda para ver el impresionante fósil de un T. Rex en postura de correr.

Si te acercas a él, entrarás en la zona de los fósiles y nuestra última parada del museo.

Entiendo que como habrá sido un largo paseo, merece la pena descansar tomandonos un trozo de pastel de zanahoria en la cafetería ¿no?

A fin de cuentas… no habremos pagado nada por entrar.