Mercado de Santo Tomás, origen e historia del evento en Bilbao

Si preguntas a uno de Bilbao sobre el mejor día para disfrutar de Bilbao lo primero que le vendrá a la cabeza será la Aste Nagusia en agosto. Seguro.

Pero luego de dirás: No, eso son 10 días, te pregunto por un solo día. Entonces, la respuesta será el mercado de Santo Tomás.

¿Pero por qué es tan especial este día? Te lo descubro.

Vista de la gente en el mercado del arenal

¿Qué es el mercado de Santo Tomás?

Es un mercado tradicional vasco que se hace el 21 de diciembre. Se celebra en muchos pueblos y ciudades del País Vasco. Excepto en Mondragón que se hace el día 22.

Junto con el Txotx en las sidrerias de Astigarraga, es otra de las tradiciones vascas donde la comida y la bebida es la protagonista.

Lo que lo hace tan importante es el tipo de productos que se venden y el ambiente que se vive. Es el mejor día para entender la cultura vasca y disfrutar de su comida y bebidas regionales. Como el talo y la sidra natural.

Los más importantes se realizan en las 3 capitales vascas: Bilbao, San Sebastián y Vitoria.

Venta de rosquillas en Santo TomásPero yo, como no, me voy a centrar en el mercado de Santo Tomás de Bilbao. Su historia y alguna que otra curiosidad.

¿Qué se puede encontrar?

Pero antes de empezar con el tema, te explico más en detalle lo que puedes encontrar por si no eres de Bilbao y nos estás haciendo una visita.

preparación de taloEl mercado de Santo Tomás reúne a un gran número de campesinos (baserritarras en euskera) que bajan a la ciudad para vender los excedentes que hayan tenido de su cosecha.

Se venden todo tipo de verduras, dulces artesanales, quesos y animales. Todos ellos traídos de los pueblos vascos.

Pero no es solo un mercado. Hay puestos de comida, música tradicional y hasta es posible disfrutar de bertsolaris (personas que compiten entre ellas haciendo versos en directo) o deportes rurales vascos.

Las cifras que se manejan en Bilbao: unos 280 puestos que atraen a 150.000 personas. ¿Te haces una idea de la magnitud?

Un evento que no debes perderte si estás por la ciudad esos días.

Origen del mercado de Santo Tomás.

El origen del mercado no está del todo claro. Para variar.

Hay constancia de algún documento que menciona un mercado en este día ya en el siglo XIV.

Pero lo que si se sabe con seguridad es que el mercado de Santo Tomás se viene celebrando en Bilbao ininterrupidamente, al menos, desde mediados del Siglo XIX.

Plaza Vieja de Bilbao con puestos de un mercadoAl principio los puestos se ponían en la Plaza Vieja de Bilbao. Por cierto, la Plaza Vieja estaba junto a la Iglesia de San Antón en la parte que está hoy el mercado de la Ribera.

La plaza Vieja siempre ha sido el punto más bullicioso de la Villa. Ahí estaba el puerto de Bilbao, la cercanía del puente de San Antón, la salida de la Iglesia, cerca del lugar de donde se cogían los botes para cruzar la ría.

Pero a principio del siglo pasado, el mercado pasa a celebrarse en la Plaza Nueva promovido por Félix Z. Garci-Arceluz.

Hay un escudo homenajeando los esfuerzos de Félix para promover el mercado tradicional. Se encuentra en la plaza nueva, y según leo en este documento, el domingo anterior al mercado, Bilboko Konpartsak y la Academia del Cerdo Txarriduna le rinden homenaje con una ofrenda floral.

Puestos en la plaza nueva de BilbaoEl mercado tal y como lo vivimos hoy en día, empieza a celebrarse en el año 1945.

El mercado de Santo Tomás se ha expandido por el Arenal, se hacen concursos, hay música, trajes tradicionles… En conclusión, es un día de fiesta

Pero, ¿por qué se celebra precisamente este día?

Como todo, esto tiene una explicación. Bueno, de hecho, son varios motivos que convergen en uno solo. Empezamos con la lista:

1. Depende del año el 21 de diciembre puede que sea el solsticio de invierno. Varía de año en año, pero es en esas fechas. Para la cultura y mitología vasca, los solsticios son muy importantes.

Puestos en el Arenal del mercado de Santo Tomás a principios del siglo XXNo es de extrañar que esta fecha sea la perfecta para el mercado.

El otoño ha terminado y por tanto la cosecha se ha recogido. Los animales se han sacrificado para hacer frente al invierno y la elaboración de vinos y sidras ha finalizado. Ya no queda nada por hacer hasta que llegue la primavera.

Es un buen momento para que la gente del campo baje a la ciudad a vender los excedentes que tengan y conseguir algún contrato de distribución para el año siguiente.

2. El día de Navidad está cerca.

Los caseríos guardaban sus mejores productos para vender este día. La gente de la ciudad iba al mercado para hacer la compra de alimentos de cara a la cena de Navidad.

Pensad que antes no había frigoríficos para mantener la comida más tiempo como hoy en día.

La frescura, sobre todo para una comida tan importante, se pagaba a más precio.

3. Los baserritarrak (campesinos) pagaban la renta de sus caseríos. Una parte importante de los dueños de las propiedades agrícolas se fueron a vivir a las ciudades atraídos por la modernidad y la era industrial.

Recorte de prensa del mercado de Santo Tomás en BilbaoLa renta debía pagarse en un periodo entre el final de la cosecha y el día de Navidad.

¿Qué mejor momento que hacer todo a la vez? vender los excedentes en un mercado antes de Navidad y pagar la renta.

Si se matan 3 pájaros de un tiro mejor.

Y si encima se disfruta de un talo con chorizo y con media botella de sidra después de tirar la otra media al suelo, pues mejor que mejor.

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